Entre el 26 y el 29 de mayo de 1995, el sueño tomó forma bajo el nombre oficial de Rock al Parque.
Se presentaron más de 120 bandas de los barrios de Bogotá, de las cuales se seleccionaron 43 agrupaciones nacionales. Nombres que hoy son leyendas compartieron la tarima, entre ellos:
• Aterciopelados
• La Derecha
• 1280 Almas
• Morfonia
• Catedral
A la nómina local se sumaron los primeros invitados internacionales de la historia: Fobia (México) y Seguridad Social (España).
La música no se limitó a un solo punto de la ciudad; el festival tomó por asalto múltiples escenarios públicos que incluyeron el Estadio Olaya Herrera, la emblemática Media Torta, el Parque Metropolitano Simón Bolívar y una fecha paga en la Plaza de Toros de La Santamaría.
El veredicto de las masas
Las autoridades miraban con recelo, esperando disturbios, pero la respuesta del público superó los cálculos más optimistas. Más de 80.000 personas colmaron los escenarios, demostrando una convivencia pacífica inusitada.
Las barreras invisibles de la ciudad se rompieron en el pogo y el festival demostró que la gratuidad no era sinónimo de caos, sino de democratización cultural.
A tres décadas de aquel primer acorde, lo que comenzó como una arriesgada aventura juvenil se convirtió en una política pública ejemplar e ininterrumpida, consolidando a Rock al Parque como el festival al aire libre y gratuito más grande de toda Latinoamérica.
